Digo que las decisiones no siempre son correctas y no solo por capricho propio simplemente porque en ocasiones no tenemos todos los elementos de juicio, y tampoco tenemos juicio propio o sentido común que nos ayude a guiarnos. Pero no es que estemos predeterminados genéticamente a no saber que decidir y cuando dejar de decidir, es que dejamos por ahí en cada esquina la sensatez, a sabiendas de que no es bienvenida en nuestro circuito de estupideces. Es entonces que ganan las intransigencias de carácter y las victorias transitorias, que al fin y al cabo terminan solo generando una cadena interminable de malas decisiones y culpabilidades ficticias.
Es interesante que cuando tenemos periodos cortísimos de lucidez siempre en lo recóndito de las esquinas encontramos un fulano(a) de tal que apoya nuestras más descabelladas ideas de como poner a disposición del mundo nuestra capacidad de ser necios, nuestra fragilidad de ser buenos y sobre todo nuestra candidez de creer. En tiempos difíciles se mezclan muchas inseguridades y fantasmas del pasado, no permiten que tu capacidad de distinguir se relacione favorablemente con los que tus sentidos te manifiestan. Eventualmente aunque sea en tiempo corto pierdes la sensibilidad, pierdes la capacidad de confiar, y decides abandonar los cuentos, te ajustas a la realidad de la vida, a la que tu consideras siempre injusta. Cuando deja de ser electivo y comienza a ser una obligación, regresas a una nueva idea de cómo deben ser las cosas, te cobija la fortaleza y eventualmente generas un nuevo espacio de comodidad, al que en ocasiones las lagrimas amenazan... esas nunca desaparecen. Entonces decides hacer un argumento que te mantenga sola contigo misma y en favor de la ingeniería de la autogestión, y después de un tiempo disfrutas de ti y hasta bromeas de las no posibilidades.
Te rebelas contra todo y dentro de tu mundo eres capaz de manejar espacios de silencio y tranquilidad, aguantas los monstros descabellados e inocentemente disfrutas de cada día. Creo que cuando sabes que jamás estarás lista, pero haces las paces con la idea de que debe ser así es que las cosas comienzan a cambiar.
Para mí es como cuando decides que la dieta lleva “bacon”97% fat free, no es fácil pero te convences a ti misma de que es lo mejor, te “adaptas” al sabor, y al precio. Pero que a veces y solo a veces aparece el “bacon” grasocito el que llamaremos solo por “casualidad” y por buen recuerdo “man bacon”… y es ese exactamente que ilumina tu dia.
Mientras tienes voluntad, lo alejas con todo tipo de excusas, con la superficialidad de reconocer que simplemente no encaja en tu estilo de vida. Luego te asalta la duda, por que el hecho que tu ignores su presencia en nada implica que no sigue ahí, presientes que si lo miras, que si lo observas, vas a caer en la tentación. Asi que usas tus mañas, y le das vuelas al asunto, te fijas en los defectos, en las consecuencias de acceder. Ya decidiste por ti misma que no vas a llevártelo a casa, aunque podría gustarle a otra persona en tu casa. Pero aun así permaneces alejada no solo porque es dañino, también tienes miedo a que si lo tomas en tus manos y aunque no sea para ti, sentir el olor será suficiente como para caer, puesto que hace tanto que no lo sientes. Podría además confundirse entre tu súper saludable “bacon”…
Y sigues en tu necedad solo porque estas por fin y según tu lista para hacer las cosas a tu manera, lejos de lo que en el pasado fueron malas decisiones. Pero nunca esta demás dejarlo cerca, una parte de tu cerebro en contra de ti misma, decide que puedes tomar los dos estilos de “bacon” caen bien en el carrito de compras, y como tu fortaleza recién adquirida y tu fuerte convicción no te dejaran caminar en penumbra, decides hablando claramente contigo misma y exteriorizándolo estás segura. El “man bacon” seguirá en la nevera por días sin termino, ya que una causalidad hasta allí lo llevo, de vez en cuando lo miras, y el miedo te embarga, de vez en cuando sabes que está cerca…has luchado con tus armas, y ya no hay miedo que vencer por que cuando un día te enteras, es mas parte de tu dieta de lo que jamás imaginaste. Ya no tienes que correr, porque aunque estés en tus sentidos, hay cosas que simplemente no te tocan a ti decidir.
Sunday, October 17, 2010
Saturday, August 28, 2010
Te lo creiste...
He sucumbido al mar de recuerdos que me hacen extrañar cosas que no debería siquiera pensar…me inclino a pensar que mientras algunas cosas pasan rápidamente hay otras tantas que significativamente se adhieren a cubículos de nuestro organismo. O que simplemente hay cosas que no quiero dejar ir, porque esto sí que es cuestión de fuerza de voluntad. Hace algunos días entendí con la simpleza de una frase que yo misma “lo creí” y por que lo hice cierto alrededor de eso argumente una imagen, que estorba cada una de mis acciones y que ni siquiera di el tiempo para pensar si era cierto o no. Me trague la “honestidad” ajena, adapte un estilo de vida peculiar donde todo el mundo tuvo siempre el derecho de opinar acerca de lo que yo era. Les di permanencia a cada uno de los pensamientos y opiniones que maduraron convirtiéndose en ese silencio y esas voces. Reuní cada frustración y siempre use la misma explicación. Eran mis palabras y mis pensamientos que siempre abrumaron cada ciclo triste, y me lance seriamente a ignorar por tanto tiempo y en cada escena, hasta que un día permití la entrada y paso de nuevo, con el efecto mayor de involucrar cada destello de mi. Y sin explicación alguna, por que aun no he logrado entender, me toco de cerca desenmascarar ese fantasma que siempre arrastre. Y se abrió esa puerta, pero no fue hasta hace poco que en vez de pelear para cerrarla, una simpleza logro hacerme entender que era tiempo de dejarla abierta por que hay mucho trabajo por hacer. Desde entonces sigo recordando y las asociaciones de efecto y causa siguen haciendo sentido, y algunas reacciones han mejorado. Hay heridas que están muy profundamente, algunas que no me atrevo a tocar aun, la más importante fue descubierta en un momento de lucidez y cuando las voces cedieron ante la presencia de Dios, ese día fue importante.
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