Thursday, April 17, 2008

Carta a la cordura

Mi silencio se hace cómplice de lo que mis ojos vieron el domingo aquel. Por un lado la actitud de algunos me producía un malestar de incongruencias; mientras que por otro lado un espectáculo sin igual se presentaba involuntariamente ante mis ojos. Lo inesperado se hizo presente en aquel momento para descubrir las puertas de la intimidad de un ser humano alterada al perder el pudor que causa la desnudez.

Hoy solo vi lo que se manifestó por coincidencias de aquel lugar y de un evento. Pero sin lugar a dudas será un recuerdo de siempre.

Todos hemos estado expuestos eventos vergonzosos, al parecer esto le provee chispa a la vida. Algunos evento son exiliados de la memoria otros tantos son por impacto auto infligido son retratados como ocasiones minuciosamente deleitadas. Cuando se trata de recordar lo que se quedo en mi memoria del evento aquel, regresa la naturaleza en todo su esplendor. La luz de la tarde que se negó a morir y se coló para permitirme por un momento ver como hubiese sido todo antes del pecado original.

Fue una experiencia, que por prudencia no juzgare como buena mala. Solo confesare que lo que vi fue capaz de mantener intacta mi intención de seguir mirando. Fue inocente mi mirada, mas aun por lo inesperado del lugar…aunque una parte de mi estuvo acompañada de vergüenza ajena.

Sentí alivio de que aun ante la decepción de aquellos días había sido condecorada, aun sin entender por que, con otro de sus secretos… y que mucho me reí de cómo se dan las cosas.
AMR©2008

No comments: