Que extrañas son las cosas que no se pueden controlar… en realidad son como colocadas con un firme propósito. Bien sea el fin, un sentimiento siempre aborda cualquier casualidad. Un encuentro significa una nueva oportunidad, un paso que siempre se puede dar. Un día como este prevalece en mi memoria por mucho tiempo y es hasta hoy que lo puedo traer, más aun por que esta sellado con la mitad de mis deseos y la mitad de mi fe. Un complemento que me augura una alegría y tranquilidad del alma…con una mano directa que toca mi sensibilidad, por lo menos por un momento.
Es un amigo lo que me inspiro antes y que se robó mi aliento dejándome una gran sonrisa. Cuando se va cerrando mi inteligencia a oportunidades se abre mi emoción a lo que sí es real. Aquello fue real, estaba como vuelto a encontrar y lleno de vida; único.
Ese destello matutino, me alegré, por que reconocí en el lo que nada podrá arrebatarle y que es lo que siempre admiré, pero a mis oídos ha llegado la triste noticia que aquello fue de solo un día, lucidez de un solo momento.
Mi amigo sigue perdido en su infierno personal; un infierno que el escogió pero que no deja de dolerme, y que es uno de los motores que impulsan y mantienen vivo mi deseo de la particularidad de estudiar ese veneno y el comportamiento asociado.
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