
En forma de gratitud debo hacerle honor a Quien lo merece…Sus formas tan versátiles de sorprender mi existencia terminan siempre en darme el mejor vistazo de lo que es la vida.
Hoy recibí una llamada de otro amigo, por lo que siempre me siento bendecida por que la cantidad nunca ha sido superable por la calidad, pero acá entre nosotros prefiero lo segundo…y así lo distingo ante todo el dinero del mundo.
Es especial saber que aun viviendo al otro lado del mundo... Francia, para ser más exacta, no es distancia suficiente para que desconectemos nuestros sentidos de una amistad que nació de la forma mas extraña y sobrevive quien sabe como.
Que este cerquita y a pocas horas; comparado con la distancia que esta entre nosotros mientras no esta de vacaciones, me anima de gran manera pero realmente mas me alegra pensar que nada ha cambiado entre nosotros. Que aquello que nació por causalidad, y que lleva acompañando mi días por “emails” llenos de chistes, anécdotas y consejos es solo la expresión de una hermosa amistad que me cuesta trabajo dejar ir.
El no lo sabe pero tiene la facilidad de contagiarme con su forma de ver la vida, lo hizo en el pasado y a lontananza lo sigue haciendo. Me alegra mucho haberlo conocido en el momento justo, y se que su interacción en mi vida en aquellos días haya logrado transformar pensamientos y hasta sentimientos.
Aunque entre nosotros sea una batalla campal de insultos y peleas, es la forma más genuina que encontramos de querernos, sin expresiones de romanticismo y con un preseo inocente…aprendí a quererlo tal y como es, difícil y hasta a veces muy sincero, pero hoy puedo reafirmar que mi vida no seria lo mismo si el no me hubiese gritado: ¡Cenicienta!
AMR©
