Este día particular no puedo dejar de preguntarme cuando dejara de dolerme su saludo al pasar a mi lado y cuando a través de ese cristal ahumado veo sus lindos ojos. No he podido olvidar lo que pasó, no logro olvidar su semblante, su piel y sonrisa perfecta. Conservo algunos momentos cuando miro las estrellas, pasean lo mejor de aquellos tiempos en los que vivir una ilusión parecía lo más correcto. Por eso sigue doliendo; revive cada instante de coraje que no es otra cosa que este cariño que no he podido arrancar.
Sigo siendo altruista al permitir que siga presente en mi vida, aun cuando hace meses que ni una palabra; solo un saludo cordial y sin compromisos, y por supuesto dependiendo de las circunstancias.. y no correspondido.
Hoy al verle nuevamente me pregunto si ese deseo genuino de hablarle responde a una culpabilidad que no he dejado ir, o que en realidad pretende mi capricho adueñarse de mis noches para cumplir solo unos pocos deseos que terminaran por provocarle un colapso a mi conciencia. O será acaso que sigo sin acostumbrarme a poner todas las esperanzas en una sola vasija que se rompió y ahora no se como recoger los pedazos y seguir marchando.
Podría muy bien decir que no quiero alejarle de mi pensamiento de vez en cuando por que tengo miedo a olvidar como se siente ser querido, deseado…aunque sea por solo un momento. No quiero dejar perder esos ojos que me miraron siempre con cariño genuino, que son los mismos ojos que alcanzo a ver por migajas casi todas las tardes. Y muy a mi pesar; que seguirán imaginándose mi mente noche tras noche hasta que deje de dolerme no tener lo que nunca fue mío.
AMR©
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment